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Momentos aptos para la enseñanza
“Momento de Oro”
Resumen: Uno de los métodos más fáciles para la instrucción espiritual de los campistas es el de aprovechar los momentos aptos para la enseñanza. Se trata de momentos cuando usted está con su campista o grupo de campistas y ocurre algo que ofrece una oportunidad para enseñarle algo acerca de Dios. Es sencillamente prestar atención a lo que sucede a su alrededor y presentarlo desde un punto de vista cristiano.
Impacto: El mejor aprendizaje es el que ocurre en el contexto de la vida diaria. El impacto de aprovechar momentos aptos para la enseñanza puede variar desde mínimo hasta excepcional, dependiendo de la lección aprendida.
¿Cuánto tiempo lleva? Desde unos instantes hasta largos diálogos.
¿Dónde se realiza? En cualquier parte donde surge un momento apto para la enseñanza.
¿Cuándo debemos hacerlo? En cualquier momento en que se presenta la oportunidad.
¿A quiénes incluye? A todo el campamento
Esfuerzo requerido de los confidentes: Lo importante para los confidentes es poder percibir la oportunidad.
Impacto sobre el crecimiento espiritual: Mediano a alto.
En medio del vivir cotidiano: Entre tantas actividades del día, el tiempo para planear la enseñanza espiritual de sus campistas y para capacitarlos a aplicarla es una presión más en su horario del día. Tenemos buenas noticias para usted: No todo tiene que ser planificado. La vida sigue alrededor suyo, sea que usted la planifique o no. Y muchas cosas que suceden como parte del vivir cotidiano son oportunidades para enseñar e instruir a sus campistas.
La clave es reconocer el momento. Dios se refirió a este método cuando le dijo a los israelitas en Deuteronomio 6:6-9 que aprovecharan cada parte de la vida diaria para enseñar a sus hijos. Este modelo enfoca la parte de VIVIR la vida cristiana; su aplicación en medio del vivir cotidiano.
Los mejores momentos para enseñar surgen cuando tus campistas hacen preguntas o están teniendo que enfrentar la vida con sus problemas, por lo que su nivel de interés es alto. Es entonces que los niños se muestran receptivos a lo que puedan aprender de Usted.
Recordarán más los dos minutos de una enseñanza de envergadura en ese momento que una docena de conferencias. Aproveche su interés y curiosidad. Esté atento para poder percibir las oportunidades dadas por Dios donde la verdad y la vida chocan brindando un momento apto para la enseñanza e instructivo en la vida de todos los días.
Enseñar por medio del ejemplo es otra manera de enseñar e instruir a los campistas en medio del vivir cotidiano. Ellos observan lo que Usted hace en los momentos buenos tanto como en los malos. No crea que solo puede enseñar un tema cuando lo ha dominado. Dejar que observen cómo aprende usted es una gran manera de enseñar. Sus campistas notan sus reacciones a las tentaciones, las frustraciones, la prosperidad y la escasez. Saben más de lo que usted cree con respecto a su honestidad, diligencia y manejo del dinero. ¿Lo observan ellos guardarse ese cambio que le dieron de más o contar chismes de un colega? ¿O lo ven devolver el cambio, orar por aquel colega o trabajar horas extras sin quejarse? Sea lo que fuere que Usted está haciendo, ellos están aprendiendo. Garantizado.
Claves para tener éxito: Aquí van algunos principios de enseñanza e instrucción efectivos para recordar al ayudar a sus campistas a aprender en medio del vivir cotidiano.
1. Sea breve y sencillo: No convierta cada momento apto para la enseñanza en una conferencia, y bájese de su “púlpito”. De hecho, a veces es mejor dejar que el momento hable por sí mismo o volver a conversar sobre él en una ocasión más apropiada.
2. Sea positivo: Si las ocasiones cuando cometen errores son los únicos momentos aptos para la enseñanza que está percibiendo, usted está predicando cuando debería estar guiando. Trate de encontrar lecciones positivas para enseñar que apuntalen a su campista y su relación con él. Esto no significa que no debe corregir; significa que debe corregir constructivamente y con cariño.
3. No trate de lograrlo solo. Dios le ha concedido el privilegio y la responsabilidad de ayudar a formar a sus campistas para que lleguen a ser seres humanos maravillosos. Él es el Padre celestial de cada uno de ellos y quiere ayudarle en el proceso de cumplir sus deberes de confidente. Cuando usted opta ministrar a un campista en colaboración con él y pide su ayuda y sabiduría, él se hace presente con su gracia. Pídale que le ayude a reconocer los Momentos aptos para la enseñanza, a saber qué hacer cuando surgen y que le indique si debe usted explicar algo detalladamente, ser breve o guardar silencio.
Tomado del Libro: “Guía para el Crecimiento espiritual de sus hijos” de John Trent, Rick Osborne y Kart Bruner. Enfoque a la Familia.
Este artículo fue adaptado para ser usado dentro del ministerio de los campamentos cristianos.
Robert Bruneau Director Ejecutivo CCI América Latina |